"DISCULPE EL SEÑOR"

Sentado en un banco de la estación de autobuses cómo si de un viajero más se tratase me encontré a “Roberto”, así lo bauticé pero nunca supe su nombre porque ni tan siquiera cruce ni una sola palabra con él, aquella tarde de Primavera……
Os cuento  “ sentada ya dentro del autobús que me llevaría a mi destino, mientras subían los últimos y rezagados pasajeros, mi mirada me llevó hacia un hombre de media edad sentado en un banco junto al andén, parecía esperar su autobús , pero cuando fijé mi mirada en él, observé a un hombre con una mirada  perdida y serena a la vez; rápidamente miré su vestuario y en apenas décimas de segundo supe que no estaba esperando un autobús en concreto…..;Junto a él, un carrito de la compra repleto de bolsas…; iba vestido con prendas ya viejas y unos zapatos pocos apropiados para el mes de Abril ,sus manos hablaban de soledad, manos grandes  y robustas acostumbras a trabajar, manos entrecruzadas y con el típico juego de dedos pulgares ;
Llovía, no paraba de llover  y aunque ya apetecía ir en “mangas cortas” el tiempo te hablaba de humedad y allí estaba sentado Roberto, sin hablar, sin hacer apenas algún gesto, esperaba o simplemente estaba, en su banco, viajeros nuevos se sentaban junto a él, sin percatarse que era el banco de él, nada hacía sospechar a priori que era su casa, parecía un “guiri” más…..
Sin parar de mirarlo ,haciendo uso de mi imaginación, vino a mi  mente una vida, la de él,  con familia e hijos en otro lugar, otra tierra y tal vez en otro país, me lo imaginé con una vida modesta , humilde y que un buen día la vida le dice que tiene que cambiar de rumbo y buscar la prosperidad lejos de casa  y allí  está sentado en ese país, que un buen día le vendieron sueños rotos , se queda sin trabajo, el miedo lo atrapa y cae preso de la soledad….
Según el autobús se ponía se marcha y salíamos de la estación, mi vista me acercó de nuevo a otras tantas personas cómo Roberto, durmiendo entre mantas, cartones y  bolsas amontonadas…,
Corren tiempos de crisis política, económica y emocional…miles de personas trasiegan por otras tierras buscando su prosperidad, y caen presos de todo lo contrario…no sé cuál es la solución, solo sé, que la cara de Roberto me recordó que tengo que seguir siendo agradecida por la vida que tengo y que no valen excusas para tirar la toalla y que cuando venga el miedo a visitarme le muestre mi mejor sonrisa y nunca deje en manos de los demás mi vida….y menos aún preguntarme en voz alta “quién me robó el mes de Abril”….

http://www.youtube.com/watch?v=w8BnbJNP_CI

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