UN CUENTO ENCERRADO EN UNA CARTA

Empiezo esta carta; de la mejor forma que sé, contándote un cuento:
Erase una vez que era, una niña encerrada en un cuerpo de mujer, sín saberlo muy bien se enamoró de un pequeño duende que aspiraba a ser mancebo del chamán de la aldea donde residían ambos; él vendía sueños, tenía una pequeña tienda donde se dedicaba a mezclar sueños con ilusiones, sueños posibles con ideas creativas y tenía un remedio para cada uno de los que allí acudían en busca de pózimas mágicas para seguir creciendo y aprendiendo en este, su mundo.
Ella tenía un pequeña tienda de alimentos, justo en la puerta podías ver un pequeño cartel: “alimentos para tí y para tu espíritu”. Entraban los aldeanos y aldeanas a comprar productos y ella siempre le recomendaba que comieran algún tipo de alimentos para sanar el cuerpo físico y el cuerpo emocional, la podías oír decir” te regalo este par de manzanas para aliviar las preocupaciones que residen en tu higado” o esto otro “ acaban de llegar unas ricas mandarinas para enseñarnos a dar o recibir amor……
Cada tarde al cerrar su pequeño bazar pasaba por el lugar donde trabajaba su amado, lo esperaba y juntos se iban a casa, cada uno a la suya, así sucesivamente durante mucho tiempo; ella cada día más enamorada de él y  para él; ella era un ser especial, único pero solo tan solo la amaba como una amiga, cómo su amiga del Alma, sí digo bien porque al muchacho alguna vez lo podías oír hablar de su gran amiga del Alma, ella lo tranquilizaba e incluso hacía que él conectara con su creatividad tan solo con estar un para de horas hablando con ella.
Los días pasaban y cada uno de ellos crecían, evolucionaban e iban alcanzando metas y retos personales, ella un buen día consultó a su intuición, su intuición le susurró que desbloqueara su espíritu y cuando éste estuviera descansado aparecería el puro Amor; ella quería saber, sentir sí tendría alguna posiblidad con su amigo del Alma…………, y la intuición le invitó descansar y que por un tiempo no alimentara a su espíritu con falsas expectativas y buscara entre sus alimentos alguno para revitalizar su energía y sin más le preguntara a su amigo…………..
La muchacha hizo caso a su intuición, le dio descanso a su espíritu y a su ALMA, le proporcionó energía de la Madre Tierra, buscó en su interior nuevamente e hizo uso de su libre albedrío y dejó al destino que hiciera su trabajo………e hizo uso de aquellas palabras sabías del CONSEJO DE ANCIANOS DE LA ALDEA “ sí en tu LIBRO DE LA VIDA, escribiste coincidir y amar a determinada persona, no te preocupes que él sólo vendrá a tí, concédele toda la libertad posible, para que dónde más libre se sienta sea junto a tí”.
Bueno no sé sí esta es la carta que querías recibir o leer, sólo que esta es la mejor forma que tengo de comunicarte lo que creo que no supe hacerlo ayer.Tal vez suene a cuento pero en ellos confío parte de la sabiduría para aprender a Vivir.

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