Hoy de nuevo te miro


Ay mi niña, ahora que te entiendo, me doy cuenta de que sola no puedes llevar las riendas de mi vida.
Ay niña, que me traes mi corazón en tu diario de los treces para que me reconozca en las pegatinas de aquella vieja revista.
Ya ves, ahora que sigo persiguiendo sueños e intento colocar la última pieza en el puzle, vas y me dices que quieres bailar de puntillas bajo el manto de estrellas y a los pies de la Maroma.
Me sigue emocionando reconocerte en el espejo, detrás de cada arruga estás tú, detrás de cada sonrisa está tu risa contagiosa y ese brillo de ojos con pestañas rubias.
Tu mirada limpia me paraliza y mis manos se llenan de amor al poderte abrazar.
Ahora que entiendo que la felicidad deja siempre un damnificado o varios, vas tú y me pides un helado de chocolate.
Ya ves, ya tiene todo más sentido y menos toxinas, más corazón y menos dolor, ahora vienes y quieres hacer castillos en la playa, oler el mar al amanecer y saltar en la nieve.
                                Ahora solo me queda rendirme en ti y nacer de ti.

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